Jueves, 29 Abril 2021 03:51

Inéditos/Anticipo de Entropía sucia / Juan Ariel Zúñiga /

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Fotografía Juan Ossandon

 

 

Inéditos/Anticipo de Entropía sucia

Juan Ariel Zúñiga

 

 

 

 

 Hoteles lejanos

 

No sabemos decir te quiero en otros idiomas

y solo dormimos tranquilos en hoteles lejanos.

 

Me desperté, llorabas y no supe más que

abrigarte con gazas quirúrgicas

Como si fueras mi víctima

De alguna manera también fuiste de la idea

y se nos arrancó el toro por el campo.

 

Sabíamos que nos arrepentiríamos

Apenas podemos pagar el alquiler, ya tenemos tres chicos;

la descomposición de siempre, más.

 

Me gustaría ser yo, pero es tu cuerpo.

Ya no se puede salvar esta distancia

Pienso

 

Mientras hipnotizado dejo mi mano en tu vientre

y al fin dejas de sangrar

 

Ya no sabremos decir te quiero ni en nuestra propia lengua.

 

No paras de llorar y yo también lo haría

pero alguien tiene que limpiar el cuarto y borrar las huellas

 

Te amo más que nunca, se me hace imposible decirlo

Veo tu rostro ahí y mis ojos

 Que bella hubiera sido esa mañana todos juntos en el río.

 

Miro por la ventana del hotel la luz del final del verano

que apacigua la habitación, donde ahora

solo vivirán flores de plástico.

 

 

 

Ecuaciones

 

Esa casa

que al entrar o salir

tenía el mismo silencio

 

Esos árboles

que tu abuelo plantó

hace noventa años

 

La lluvia oceánica

sobre las ventanas

 

Ese resplandor adentro

de ti mismo

Las calles laberínticas y rojas

 

El deseo impermeable

como el aceite de las noches

 

Aquel muchacho infectado por el aguardiente

 

Ese gris pegajoso en las paredes

 

y en el aire

una serie de ecuaciones

sin terminar

en la muralla del baño.

 

Todos mis fantasmas reunidos:

que inútiles me parecen ahora.

 

 

 

Treinta años después

 

Dejaste de pasar

Has regresado al presente

a remontar la distancia, como los salmones

contra las laderas

 

En el futuro está todo tan claro

hay una llama violeta en el canal del regreso

No dirás que vieron esos ojos

-uno no siempre ve-

No revelarás fotogramas electrizantes.

 

Hay calma allá y tiempo

Todos son ancianos en estado de meditación

Las heridas son bellas islas amnésicas

Los teléfonos están arrancados y solo los pájaros

transmiten la información.

 

La alquimia se acabó con el cobalto

No hay máquinas ya de aniquilación masiva

Cualquier viento en contra huele a hongos recién sembrados

 

Alucinas a diario y buscas el amor como un adolescente

No hay padres ni descendencia

Las hebras helicoidales se abrieron

La diáspora sólo produce un opiáceo placer.

 

El pasado está tan cerca que es imposible

Postergar la sospecha y el diván

Solo escenas convulsas en fracturada edición

 

El presente es el insondable

Acá están todas las preguntas abiertas

la hoja en blanco

 

Treinta años después

 

La casa no volverá a estar vacía.

 

 

Visto 1484 veces Modificado por última vez en Jueves, 29 Abril 2021 14:58
Juan Ariel Zúñiga

Juan Ariel Zúñiga (Chile, 1963). Ha publicado Hallazgo de musas en 1981 y Ríos sin memoria en 1991. Fue fundador del Grupo de Creación Literaria Lilith, que proponía el desarrollo del Realismo Simbólico en el habitar urbano. Los presentes poemas constituyen un adelanto del libro Entropía sucia, de próxima publicación.

 

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